El asesinato en 1996 de la estrella del hip hop estadounidense Tupac Shakur en pleno centro de Las Vegas, que ha frustrado a la policía y fascinado al público durante 27 años, está algo más cerca de resolverse después de que la policía de la meca del juego haya detenido a Duane Davis, alias Keffe D, en relación con el tiroteo entre dos vehículos en el que murió el rapero.

Davis era conocido desde hace tiempo por la policía y, en entrevistas y en un libro de 2019, reconoció que estaba en uno de los coches que participaron en el tiroteo y afirmaba que es uno de los pocos testigos del suceso que quedan vivos. El pasado 17 de julio, la policía registró la casa de su esposa en Henderson, en el área metropolitana de Las Vegas, en busca de documentación relacionada con el caso.

En el libro, Davis, detenido por tráfico de drogas (una acusación que podría haberle condenado a cadena perpetua), afirmó que la fiscalía le había propuesto retirar los cargos a cambio de ayudar a la investigación sobre el asesinato de Shakur.

Greg Kading, un policía retirado de Los Ángeles que se pasó años investigando el asesinato de Shakur, entrevistó a Davis en 2008 y escribió un libro sobre el caso, dijo en una reciente entrevista que no le sorprendería la detención de Davis. “Hace tiempo que está pendiente”, afirmó. “Mucha gente ha pedido su detención desde hace tiempo. Para nosotros, el caso nunca ha estado sin resolver. Está sin perseguir”.

Shakur, que tenía 25 años cuando fue asesinado, es una de las figuras más influyentes de la historia de la música hip hop. Su muerte se incluyó en una oleada de violencia entre las estrellas de la creciente industria del rap que también acabó con la vida del gran rival de Shakur, The Notorious B.I.G, asesinado en 1997 en Nueva York.

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